jueves, 26 de enero de 2012

Microrelato

En la fina penumbra brilló el hombre todo. Guardó brújula y tiró el poncho. Dijo sentencioso con tono de profecía "del norte vendrá con andar de dama sincera" y esperó esperanzado, otros cien años.

Y aquí las fotos del día (y otras anteriores).



Are you going with me?

Coffee real coffee.

Las tres Marías.

María I.

miércoles, 25 de enero de 2012

Las fotos del día


Colonialismo II


Colonialismo I


Baroquismo
One of two

Caridad


Dijo que no se iba a Canadá porque no soportaría el frío. Y dio vuelta sobre sí, en la cama, junto al cuerpo sin vida de quien fuera su patrono. Al pie de ella, incólume, el hombre que la había acompañado por más de cuarenta años de matrimonio al servicio de una familia sola, en su derecho a envolverse en la tristeza. Volvió a darse vuelta, sacando debajo de sí algo de la cobija que el cuerpo llano del viejo presionaba, para taparse y quedarse en duermevela esa mañana de otoño de casi frío y casi lluvia.
Afuera, en el jardín estilo inglés que rodeaba la casona, sobre el amarillo del césped ya caían hojas viejas como nubes de pereza. El árbol centenario, en su figura pesada, soltaba gotas de resina y hojas a manera de infértiles semillas. Afuera en la calle, tras la reja de estilo neoclásico, alta en su belleza altiva, se veía el gris de algún ocasional transeúnte. Y arriba en el cielo, las ganas de que nada de aquello hubiera sucedido.
Apenas un día antes, junto al balcón del salón comedor, los tres últimos habitantes de la casa, heráldica en decadencia, mojaban los labios en café y cognac. El patrón hablaba con su elocuencia de siempre pero esta vez con un tono de cansancio. Recitó poemas largos de Carlos E. Ovando con el paladeo de “papeles amarillos y perfumes de palacio”. Dijo de su persona: poeta pero primero arquitecto, sudamericano, a quien conoció en viajes cruzando Río de Janeiro, Brazilia y la amazonía. Después de repetirlo, hizo que los tres juntos entonaran las líneas de un verso de Ovando como estribillo que se le antojó danzonete, entre risas divertidas:

…la tarde se ofrece al amor,
ven, dame un puñado de cariño,
y no dejes que todo acabe,
y surquemos este loco amor.

Los versos que sabían a aires del barroco le recordaron luego al cubano Maloel Seniá. De él sabía versos sencillos:

…barcos de negro timón, timonel,
hunden proa y destino en el Nilo,
do centurión arrecio, un clavel,
carbunclo, doncella y rey dan asilo.

Al poeta Seniá lo conoció en los años en que, vertiginoso mal, una variedad de peste azotaba la provincia del norte en que hacía negocios de familia. De ahí pasó a contar hechos inverosímiles que indicaban que su mente ya iba en delirio Guy Lusac. Altos grados contenidos, retenidos por un hígado cansado, reducido, perforado. Además los vómitos repentinos seguidos de dolor intenso señalaban una hernia hiatal de devastación terminal. Más gritos, más desesperanza, más dolor.
Pudo continuar desde un claro de su mente. Les dijo todavía que habría de mostrarles su comprensión a profundidad del escritor que nunca salió de su pueblo, pero que era más apreciado que muchos famosos. Joseño Pérez Orta. De él surgió la semilla de corrientes literarias como el Cadentismo, que se caracterizaba por la asociación de términos, ideas o conceptos de manera aparentemente libre, pero que más bien aparecían “en obediencia” a lo que el escritor se dejaba “dictar” por aquello inmediato, casi inconsciente, desencadenando escritos “con brío” o “desboque” natural. Ejemplo:
…entiendo l´agua,
líquida y lingual…
Donde la pronunciación contraída de “el agua”, es decir l´agua, la hace lingual en la pronunciación y líquida, fluida, desde la naturaleza del objeto referenciado; juego de eles natural, evitando el desperdicio y vulgaridad de la cacofonía, belleza circular de ritmo y cadencia vivas como en:
…circle in the round…
Pérez Orta también creó la Iconospoiética, según la cual el escritor lograba hacer tangible al lector lo que tangible le había sido dado poeticar, textuar o establecer con lenguaje escrito. Partía del hecho sensorial de que el escritor se veía obligado a “respirar” los momentos, imágenes o tiempos antes de plasmarlos con papel y tinta, pero comunicándolos por la gracia de una simplicidad y economía de palabras. La finalidad es lograr que el lector también “respire” la experiencia. Re-generar los verbos (¿poeticar, textuar, por ejemplo?) era válido si se consideraba oportuno, valioso y único.
En el punto de la ejemplificación tuvo el último y más doloroso episodio. Ya no logró articular palabra y empezó a caer de su sillón de pluma de ganso, el vaso de bebida estrellando su cristal bávaro sobre la duela del más bello, pulido, ébano, la carrera sorprendida de los dos sirvientes. Por eso fue que ella, vieja guardiana de su bienestar, amantísima de seno materno para él, su patrono, decidió darle en acto de caridad la doble píldora de cianuro. Desde la embriaguez, el hombre pudo entender que ya era lo último. Hasta ahí la vida. Un punto final ya bien ganado. La ingirió con un trago largo de tiempo y whisky. Morir con arte había sido su mejor deseo y que sus viejos amigos iniciaran otro viaje, a Canadá, para habitar la casa que allá les regalaba. Ellos decidieron que no. Aún tenían que cuidar esa, señorial, sin más dueño, sin hijos a quienes contar la ejemplar vida de su propio patrono ya muerto.

Abraham Alan Hassey Cancino


Alan fue un gran amigo. Melómano, caminador incansable en busca de discos LP´s, rock, jazz, clásica... Conocedor de verdad. Inquieto lector y escritor, no ocultaba sus ganas de llegar a ser realizador de cine; cinéfilo por lo tanto, generoso para compartir conocimientos, palabra y música. Ya se te extraña, Alan. Descansa. Paz infinita.

lunes, 23 de enero de 2012

Got to walk...


Empezamos a caminar. Habrá que vestir zapato cómodo.


Algo de fresas licuadas con leche, a media mañana. Regalo de mi madre.


Los chiles carreteros, o chiles curados, o chiles en vinagre, son un delicioso aporte al sentido del buen gusto. Hechos en casa son una exquisitez incomparable.


Esta es la cajita de "llevar" la comida a casa, de un restaurante cercano.

No tomaré las tuyas tardes...

No tomaré las tuyas tardes
En vacilante vigilia.
Ni las de los ojos rotos
Llanto llorado.

Tomaré las tardes en horizonte
Tendidas alas, esquinas.
Y cancelar aguaceros,
Pocos vientos, granizos,
Espinas. Haré lo inasible,
Amante de ti, de tu lugar,
Tu decir, para amar.

Es el primer día.


En este primer día de publicación, he decidido subir esta foto recién tomada hace tres noches. La hice en un momento algo difícil, particularmente para mi novia debido a la cirugía practicada esa misma mañana a nuestra perrita Bruni. Así que había que pasar la noche en vela, vigilando la salud y el progreso de una de nuestras mascotas favoritas. Sólo tomé el iPhone e hice esta foto, simple y llanamente, porque las botas habían sido colocadas ahí, muy al acaso, el día anterior que hice algo de limpieza. Fue publicada en Instagram y casi de inmediato empecé a recibir avisos de "like" de gente que, así es esto, no conozco. A ellos, gracias. A uds. por empezar a leer, también. La foto fue titulada: Y´a in house. Paz.